Tuvimos la oportunidad de concurrir el día viernes a la Degustación de Vinos, y como era de esperarse fue un éxito total, tanto por su nivel como así por la cantidad de gente que había y el aumento en la cantidad de empresas que apoyan el evento.
Para contar, como novedades es que este año se habilitó la planta alta en la que exponían 4 bodegas, aparte de las 5 de la planta baja, lo que hacía que por 2 escaleras tanto subieran o bajaran los concurrentes.
Además, se agregaron algunos efectos decorativos tales como una especie de mesas con sillas tipo cubo blanco -para descansar si uno se sentía algo mareado- en la planta alta como en la baja; algunas cintas o bandas de colores que bajaban desde el balcón o baranda de la planta alta.
Otra cosa interesante, fue la inclusión de una pantalla gigante a través del uso de un cañón que proyectaba una presentación que incluía tanto a las empresas/bodegas participantes como fotos de los eventos anteriores.
La verdad, que este año concurrí con la idea de participar, colaborar y disfrutar, aparte de degustar y conocer un poco más sobre este mundo tan grande como lo es la “degustación de vinos”. Y todo ello es producto quizás de la cultura del vino, aquella en la que se consume y disfruta de forma responsable.



